La retribución de los administradores societarios plantea cuestiones legales y fiscales relevantes tanto para la sociedad como para los propios administradores. Este artículo aborda tres aspectos clave: su tratamiento en el IRPF, la deducibilidad en el Impuesto sobre Sociedades y las implicaciones normativas.
Retribución de los Administradores: Aspectos Legales
La regulación de la retribución de los administradores societarios se encuentra en la Ley de Sociedades de Capital (LSC), especialmente en los artículos 217 a 249 y de los cuáles podemos discernir varios detalles:
Estatutos Sociales: Según dichos artículos el cargo de administrador es gratuito a menos que los estatutos sociales establezcan lo contrario. Por norma general, y refiriéndonos sobre todo a las PYMES, el administrador suele ser remunerado por el mero hecho de que es trabajador o forma parte de la junta directiva y en ocasiones reciben “retribuciones” de dietas o desplazamientos las cuáles en ocasiones no son tratadas debidamente.
En caso de que el cargo del administrador sea remunerado, deberemos incluirlo en los estatutos debidamente incluyendo el importe máximo de la remuneración o en su caso, incluir expresamente que “la retribución se aprobará anualmente mediante junta general de accionistas” la cuál permanecerá vigente en tanto no se apruebe modificación.
Separación de funciones: En caso de que un administrador tenga otro rol dentro de la empresa, como director general, las retribuciones por esas funciones deben diferenciarse claramente.
Otros puntos: La remuneración de los administradores deberá en todo caso guardar una proporción razonable con la importancia de la sociedad, la situación económica que tuviera en cada momento y los estándares del mercado de empresas comparables.
Tratamiento en el IRPF
a) Rendimientos del Trabajo
La retribución que los administradores perciben por su cargo se considera, en general, rendimiento del trabajo y deben ser declarados en su IRPF. Esto implica:
- Retenciones: Estas retribuciones están sujetas a una retención fija:
- 35% como regla general.
- 19% en el caso de empresas que facturen menos de 100.000 euros anuales.
- Retribución en especie: Cualquier retribución no monetaria, como el uso de vehículos de empresa, seguros médicos o vivienda, se incluye como rendimiento del trabajo y está sujeta a tributación según las normas específicas para retribuciones en especie.
b) Rendimientos de Actividades Económicas
Si el administrador realiza trabajos adicionales para la sociedad bajo un contrato de prestación de servicios (consultoría, asesoramiento, etc.), las cantidades percibidas podrían tributar como rendimientos de actividades económicas, siempre que no exista una relación de dependencia y se den las condiciones de profesionalidad y medios propios.
Deducibilidad en el Impuesto sobre Sociedades
El tratamiento fiscal de la retribución de los administradores también afecta a la sociedad desde el punto de vista del Impuesto sobre Sociedades (IS).
Requesitos para la Deducibilidad
Para que la retribución sea un gasto deducible en el IS, deben cumplirse ciertos requisitos:
- Estatutos sociales en regla: La retribución debe estar contemplada en los estatutos de la sociedad. Si no está debidamente recogida, la Agencia Tributaria puede considerar la retribución como una liberalidad (gasto no deducible).
- Aprobación por la junta general: La remuneración debe ser aprobada por la junta general de socios o accionistas anualmente.
- Relación con la actividad económica: La retribución debe estar vinculada a la actividad económica de la empresa, ser proporcional y cumplir con el principio de correlación de ingresos y gastos.
- Justificación documental: Tendrá la consideración de gasto fiscalmente deducibles del periodo siempre que se cumplan los requisitos de inscripción contable, correlación de gastos e ingresos, imputación con arreglo al devengo, justificación documental y siempre que se valoren a valor de mercado con arreglo a lo dispuesto en el art. 16 TRLS sobre la limitación en la deductibilidad de los gastos financieros.
- Memoria de las cuentas anuales: Dichas retribuciones deben constar en la memoria de las cuentas anuales.
Situaciones Problemáticas
- Falta de ajuste a los estatutos: Si la retribución no está contemplada en los estatutos, la Agencia Tributaria puede recalificarla como una distribución de beneficios, no deducible fiscalmente.
- Administradores-socios mayoritarios: Cuando el administrador es también socio mayoritario, Hacienda podría interpretar que los pagos son una forma de reparto encubierto de dividendos, especialmente si las retribuciones no son razonables.
- Retribuciones excesivas: Si la retribución es desproporcionada respecto a las funciones desempeñadas o los beneficios de la empresa, Hacienda podría cuestionar su deducibilidad.
- Relación entre IRPF e Impuesto sobre Sociedades
Relación entre IRPF e Impuesto sobre Sociedades
La gestión coordinada de la retribución en ambos impuestos es esencial para evitar problemas:
- Retención en el IRPF: La sociedad debe aplicar la retención correspondiente sobre la retribución del administrador y declarar las retribuciones como gasto en el Impuesto sobre Sociedades.
- Gastos no deducibles: Si la retribución no cumple con los requisitos de deducibilidad, la empresa no podrá considerarla un gasto en el IS, pero el administrador deberá tributar por ella en su IRPF, generando una doble imposición.
- Recalificación fiscal: En caso de conflicto, Hacienda podría recalificar la retribución como dividendos. En el IRPF, los dividendos tributan como rendimientos del capital mobiliario, con tipos impositivos más bajos, pero esto podría perjudicar a la empresa al no ser un gasto deducible.
Recomendaciones Prácticas
- Revisión de estatutos: Asegurarse de que la retribución esté claramente definida y cumpla con los requisitos legales. De no ser así, habría que modificar los estatutos sociales.
- Documentación adecuada: Mantener actas de las juntas generales, contratos y justificantes de pago para demostrar la legalidad y proporcionalidad de la retribución.
- Planificación fiscal: Consultar con expertos para coordinar el tratamiento fiscal en el IRPF del administrador y el Impuesto sobre Sociedades de la empresa.
- Revisión periódica: Actualizar los estatutos y las políticas de retribución para reflejar cambios en las funciones del administrador o en la normativa fiscal.
La retribución de los administradores societarios tiene implicaciones tanto en el IRPF como en el Impuesto sobre Sociedades, y requiere una gestión eficiente para evitar sanciones y conflictos fiscales. El cumplimiento normativo, una adecuada planificación fiscal y una documentación exhaustiva son esenciales para garantizar la deducibilidad de los gastos y la correcta tributación. ¡Contacta con SPI Asesores y te ayudamos a solucionar todas tus posibles dudas!





